ciudad encantada con el movil

Lo acabo de terminar...
"Paseo al perro y cruzando el puente de la M-30 bajo nosotros está una marea de luces y un sonido ensordecedor.
A él no parece importarle, está tan contento porque sabe que al llegar al final de puente esta su parque donde puede correr y jugar."
Ahora el perro no está. Le llevamos el fin de semana de vuelta a su casa, le extraño.

Me gusta pensar que el a mí también
me había perdido uno, y lo estaba viendo ahora, porque no puedo estudiar.
Ver pagina2 es uno de nuestros pequeños placeres del domingo.

Hasta dentro de una semana pensaré mucho en Palestina...