Hay muchos motivos para adorar a Sampedro, podeis descubrir alguno en su página, yo hoy he leído dentro de la sección miradas este maravilloso "Trampantojo"
LIBERALIZACIÓN
Como se deriva de "libertad", la palabra "liberalización" suena muy positivamente. Escucharla sugiere promesas de que nos quitan ataduras, nos abren horizontes y nos aguardan proyectos.
Pero ¡cuidado!, no vivimos solos sino con otros. Veamos un ejemplo:
Varios chicos disfrutan de un columpio mecánico, meciéndose durante un cierto tiempo cada uno. De pronto llega un grandullón y acaba con las reglas del juego. "Nada de turnos ni normas. Esto se liberaliza". Y, como es el más fuerte, se instala en el columpio y no se apea hasta que se le antoja. Los demás descubren entonces cómo liberalizan los poderosos. Cuando hay conflicto entre fuertes y débiles -y rara vez hay equilibrio de poderes- son los débiles quienes reclaman normas contra el posible abuso, mientras los fuertes quieren tener las manos libres para aprovecharse de la situación.
Trampantojo: "Liberalizar el mercado de trabajo" no es dar más libertad a los obreros sino entregarlos a la decisión de los patronos.